miércoles, 7 de abril de 2010

Musas?

Las supuestas musas nacen con cada artista desesperado, yacen vacías de magia y se llenan de las pinceladas que les dan color y certificado. Se les otorga el merito de ser las inspiradoras de las grandes obras maestras, cuando solo fueron el pretexto inexacto de un disparo al aire. Porque las musas no nacen musas sino son el accidente de una mirada al paso. Son la excusa para darle más intención a lo que vamos retratando. Es la sensación al vacio que nos hace buscarles. Son la pantalla de la verdadera inspiración dotada. La verdadera musa no huele ni tiene cuerpo de mujer. La verdadera musa fácilmente vive fuera del papel y fuera de cualquier piel. La única musa que merece ser reconocida es la naturaleza que nos vio y nos deja crecer. La naturaleza es la única musa más hermosa que todos los artistas hemos podido tener. Inspiro a Da Vinci, Gaudí y a Rafael. Sinceramente la verdadera musa nunca fue una mujer.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y yo aquí buscando un "muso"...

Hay tantos momentos que quedaron plasmados en muchas hojas que guardo en mi cajón.