martes, 6 de abril de 2010

La soledad

Es simplemente una soga que se anuda en tu cuello cuando las palabras te traicionan y no intentan salir de tu cerebro. Es la soledad del frio de la incomprensión de tu misma soledad. Es el saber que estar solo por carecer de algo importante que aun no alcanzas. Es la sensación de estar perdido sin haberte movido por completo. Es el tiempo pausado por tus pensamientos en guerra con tus emociones. Es la habitación inmensamente vacía de personas y llena de recuerdos. Es la soledad un momento detenido en tu historia que podría tornarse trágica y amarga o podrías tener la opción de tomarla, vivirla y gozarla. Pues la soledad se goza como el dulce apetitoso de la vida misma o como el bocado envenado que comió el hambriento perro. La soledad es de doble filo y solo te queda recibirla. Es el simple golpe que te despierta o te duerme dejándote ensimismado y fuera de tu tiempo. La soledad es estar solo sabiendo que lo tienes todo, es la búsqueda del silencio después de haber vivido con tanto ruido. Es el transe que te da tu alma cuando no la oeste pidiendo auxilio. La soledad es un arma del cual debes saber manejarla. Si no sabes disparar es difícil usarla. La soledad es la opción de retomar tu vida para entristecerla más o mejorarla. Esta es la soledad que camina a nuestras espaldas, esperando el momento de encerrarte en sus garras. Prueba la soledad y según tu ser te sabrá dulce o amarga.

3 comentarios:

Pescador dijo...

Habría que cambiar la soledad por una Soledad de carne y hueso....Pasaba a dejarte un abrazo fraterno.

Anónimo dijo...

Pues un amigo siempre dice: "soledad es recordar sin ser recordado"

A veces es dulce esta soledad
y como me decia un amigo bloggero: "no estás sola, vas contigo..." :)

Anónimo dijo...

Pues un amigo siempre dice: "soledad es recordar sin ser recordado"

A veces es dulce esta soledad
y como me decia un amigo bloggero: "no estás sola, vas contigo..." :)