Mi purpura mañana me arrebato de tus brazos
Te abrase al tiempo y se me hizo pedazos
No se contarte historias ni relatos
Solo diré que al perderte perdí mis alas
Perdí el ritmo que dibujaba mi cardiograma
Ya no me acompañas en la cama
Pero deambula tu aroma causándome nostalgia
Mi estúpida sonrisa se perdió en el silencio añejo
Ese que me dejabas cuando vivía encerrado en tu capullo
Han pasado todas las estaciones y por acá sigo en otoño
Me acorde de tu frio y tu frágil murmullo
Y otra vez me despierta otra mañana
Otra vez las palabras me asaltan la memoria
Me siento triste, por venderte mi alma
Y tú desapareciste dejándome como poética escoria
Ya no existe alegría en mi fragancia
Solo rima mi boca de tanta amargura
Mi piel provoca que mi alma se torne oscura
Vivo del vacio que provoca tu ausencia
Suenas triste rompiéndome el tímpano
Sabes a recuerdo amargo que me deja témpano
Me descongelo con cada año pasado
Me desampara el verso clásico profano
Haces falta para completar este párrafo
Ya no me alimento, vivo en ayuno
Me hace falta el aire que controlaba mis impulsos
Perdí el toque para hacer grafitis en los muros
Me robaste el talento y el aliento y lo disimulo
Suena tonto extrañarte por lo que hemos vivido
Ya quiero retomar mi cuerpo, quede afligido
Solo quedan carcajadas y el silbido del olvido
Olvidar es matar y así lo hiciste conmigo
En cada segundo estanco el mundo
Y la mañana presurosa me deja desnudo
Desnudo de ti, desnudo deambulo
Perdí el sueño, perdí el corazón crudo
El corazón me arde, me arden las palabras
Los sentimientos se disparan en la membrana
Perdí la mujer que me provocaba la calma
Creí que calmar mi llanto y lloro todas las mañanas
Despierto solo desde que ya no me hablas
No dejaste alternativas solo una balada
Disparaste tus intenciones y encajaste la estaca
Disparaste con los ojos cerrados y me atravesó tu bala
Estancado quedo mi cuerpo en el recuerdo
Quede sucio entre las páginas de uno de tus libros
Suena tonto pero no puedo quedarme mudo
Seré por siempre tu recuerdo que se habrá perdido
No me lees, no me escuchas, perdí la calma
No te acuerdas de mi nombre, ¿no te acuerdas cuando me llamabas?
Estoy sentado entre las sombras, perdí mi amadaEste será mi último verso con tu aroma que arrojare a las llamas, me limpiare las lágrimas.
No te tendré nunca a partir de esta mañana.
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