viernes, 14 de agosto de 2009

Cambio

Tuve que cambiarte de nombre
Para olvidarme quien eras
Atine a llorar por las noches
Para impedir que te fueras
Quizás ahora el tiempo me haya borrado de tu corazón
Y hoy que pienso en buscarte no sepas quien soy
Tú permaneciste en tu cuento infinito
Y yo me quede con todo este dolor
Y aun resuena en mi mente
El día que nos dijimos adiós

3 comentarios:

Maritza Evelyn Leyva Guevara dijo...

Hola... todo bien?
Amm.. encuentro demasiada candidez en tus lineas... algo poco comun en ti, Amoniako ... me gusta ..
cdtmmmm..mmmm!

Pd: sin intereses ah!... jajaj.

Anónimo dijo...

Esto es para tí.


yo no sabía que

no tenerte podía ser dulce como

nombrarte para que vengas aunque

no vengas y no haya sino

tu ausencia tan

dura como el golpe que

me di en la cara pensando en vos

Poco se sabe (Juan Gelman)

Chau ;)

Anónimo dijo...

waaaaaooo!!! mi hermanoo!! q tal?? como stas?? a los aaños!! (weno n otanto) hce tiempo no entro al blog! el studio t comprime muxo! pero!! seee!! un poema no tan dolido siempre es weno! el olvido el olvido! duele, pero duele cuando se quiere olvidar a esa persona cuando se la tiene tan cerca! en fin! mucho gusto en leerte mi hermano! no s vemos cuidate mucho!