
Rodó tus cabellos
De seda por mis dedos
Como la música serena
Del eco de los cerros
Reboto tu cuerpo en cada pupila de cada ojo
Y duerme tranquila siendo para todos
Fue tu esencia virgen y no tu carne gastada
Se ve que no dormiste, que estuviste en el tejado como una gata.
De seda por mis dedos
Como la música serena
Del eco de los cerros
Reboto tu cuerpo en cada pupila de cada ojo
Y duerme tranquila siendo para todos
Fue tu esencia virgen y no tu carne gastada
Se ve que no dormiste, que estuviste en el tejado como una gata.
2 comentarios:
Mi recordado amigo, paso a dejarte un abrazo fraterno y gatuno, leo que has vuelto a escribir con compulsión poética.....Nos leemos.
Una espera gatuna, en el tejado, quizá la espera más tentadora por la esencia de ese animal que se menea por los bordes del deseo.
Que sea lo que los dioses quieran.
Abrazos,
Maya
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