pocas veces suelto las alas de tu aroma
y dejo correr las aguas de tu piel
usualmente aprieto tu recuerdo en mi memoria
y contengo la matriz de tu miel
muchas veces riego los campos del placer
y jugamos con las flores que van a crecer
inesperadamente nos alimentamos del amanecer
y nos escondemos a esperas del anochecer.
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